La capsula del tiempo hallada en un ático

25 de febrero, 2021 - Instantáneas de la historia - Comentarios -

La capsula del tiempo hallada en un ático

En el film de 1980 de Peter Medak, Al final de la escalera, el protagonista se instala en una vieja casa, apartada del mundanal ruido, con el fin de superar una tragedia familiar. Es cuando la casa parece querer comunicarse con él, hasta dar con el ático de la edificación, que contiene la clave de la película. David Whitcomb, abogado de Geneva, N.Y., debió de sentirse casi como el protagonista de Al final de la escalera, cuando el pasado año 2020 compró un viejo edificio en la ciudad de Geneva y encontró algunas sorpresas. David no podía imaginarse que, en el ático del edificio, en una planta que llevaba más de 100 años sin abrirse, iba a encontrar toda una capsula del tiempo en forma de antiguo estudio fotográfico.



Como acaparador, que no coleccionista, de objetos relacionados con el cine y la fotografía, léase: cámaras, proyectores y multitud de fotos antiguas que soy, sucumbí a esta historia desde el principio y me puse a buscar el contacto de David Whitcomb, hasta dar con él. Amablemente me contestó y en principio le sorprendió que los ecos de su descubrimiento hubieran llegado hasta España. La primera noticia que tuve fue por una revista francesa. “Habíamos comprado este edificio para ampliar nuestro negocio de abogacía. Lo estamos arreglando poco a poco, cuando en la última planta vimos que el techo estaba mojado. Al ir a mirar las goteras, me di cuenta de que uno de los paneles daba como a otra estancia. Asomé la cabeza y allí había otra gran sala”. David Whitcomb.

Poco podía sospechar nuestro protagonista que estaba entrando en… ¡La Dimensión Desconocida! Perdonadme, si no escribo esto reviento. Poco podía sospechar que acababa de entrar a un estudio fotográfico con más de un siglo de antigüedad. Repleto de: cámaras, marcos, cuadros, placas fotográficas, fotos… y todo ello en un estado de conservación increíble. “A pocos metros de mí- continua David - estaban todos los marcos, eran brillantes y al principio no sabía muy bien de qué se trataba. Gire la cabeza y grite: ¡Creo que hemos encontrado el tesoro de los Goonies!.


Hay que tener en cuenta que a principios de 1890 la fotografía de estudio estaba en pleno auge en Estados Unidos. Todas las familias de clase media podían ya por fin tener retratos de calidad a precios asequibles, por eso en todas las ciudades medianas había estudios fotográficos en todos los barrios.   Pero dejemos que continúe el propio David. “Cuando descubrimos el ático por primera vez, fue una sensación de emoción e incredulidad.  Sabíamos que nos habíamos encontrado con antigüedades que no se habían visto en mucho tiempo, pero se volvió más emocionante a medida que avanzábamos y empezábamos a darnos cuenta de lo que teníamos entre manos y luego encontrar el retrato de Susan B. Anthony fue algo increíble.”   Un descubrimiento así es ya de por sí fascinante, pero lo que lo hace ya extraordinario es el estado de conservación de las piezas. Y el hecho de que haya estado escondido y que nadie haya entrado en más de cien años. Los anteriores propietarios del edificio eran también abogados, según el propios David ha podido averiguar. Al parecer la mayoría de las estancias del edificio han sido alquiladas regularmente para diferentes tipos de negocios, como: una tienda de ropa, un estanco o una librería, sin embargo: la estancia donde se encontraba todo el material no volvió a ser alquilado, como si nadie supiese que estaba allí. Además de las cámaras, las piezas más curiosas y valiosas en cuanto a documento histórico, son las fotos de Susan B. Anthony, la sufragista de Rochester N.Y, que luchó por los derechos de la mujer, hasta conseguir el derecho a voto en Estados Unidos. Las fotos de Susan B. Anthony pueden ser de 1905, cuando esta viajó a Geneva a reunirse con otras sufragistas, según la investigación que ha realizado el propio David. 



“Sí.  Encontramos el retrato oficial de Susan B. Anthony, pero después de esto, también descubrimos otras fotografías de Susan B. Anthony.  Estaban en una bolsa tipo arpillera que contenía cientos de fotos.” Relata David, cuando le pregunto si hay más material de personajes históricos de Estados Unidos. “Hasta la fecha, sabemos que tenemos fotos de Susan B. Anthony- sigue David- Elizabeth Smith Miller (líder sufragista), Elizabeth Cady Stanton (líder sufragista), William Brooks (famoso astrónomo que enseñó en los colegios Hobart y William Smith de Geneva y 5 miembros de la Compañía B, de la infantería de Ginebra que lucharon en la guerra hispanoamericana”.   Pero ¿de quien era el estudio? ¿Son todas las fotos del mismo fotógrafo? El estudio perteneció, al menos al principio, a lo que hoy podríamos llamar un emprendedor. Un fotógrafo llamado J.E. Hale que se instaló, por lo que he podido averiguar cerca de 1900 en el edificio. Fue un fotógrafo de renombre en toda la zona y un buen hombre de negocios. Cerca de 1920 vendió su negocio a otro fotógrafo local, llamado Frank Gilmore, pero este duró poco en el estudio y lo acabó cerrando.


A la pregunta de por qué cree que el material está en tan buen estado, David contesta: “En realidad el estudio fotográfico nunca estuvo en el ático, realmente alguien traslado allí el material y no sabemos exactamente cuándo se colocó el material en el ático, ni por qué.  Tampoco conocemos la finalidad del espacio cuando Hale tenía su estudio en el edificio.  Lo que sí parece bastante claro es que el material fue sellado en el ático y olvidado, lo que ayuda a explicar por qué muchos de los equipos y retratos están en relativa buena forma.  Hubo un incendio en algún momento que lo cubrió todo de hollín, pero la mayoría de las fotografías y el material han resistido y se encuentran en el estado que podéis ver”.




Todas las imagenes han sido cedidas por David Whitcomb.

 

Parte del descubrimiento será donado, parece que algunas asociaciones ya están en contacto con David, para que las fotos de Susan B. Anthony se conserven en un espacio publico para saber más de la historia de esta mujer y su importancia en Estados Unidos. David también tiene un proyecto para que algunas de las fotos de personas anónimas puedan llegar a manos de sus familiares, si estos las reclaman. Para mí, David Whitcomb es un tipo muy afortunado; no todos los días uno se encuentra una capsula del tiempo en forma de tesoro fotográfico. Cuando el destino nos alcance solo nos quedarán los testimonios de las imágenes.

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